Privacidad en tiempos del Feis. El chiste se cuenta solo. 

30 Sep

  

Todos lo hemos visto en el muro del primo de un amigo. Algunos hasta en el suyo propio de sí. Hay varias versiones pero todas dicen, palabras más o menos, que las fotografías del gatito gracioso de la mañana (cero likes), sus reflexiones de escusado dignas del filósofo de Güemes, la crónica pictórica de su más reciente noche de copas, noche loca; todo el contenido que publican en sus muros, es propiedad propia suya de su pertenencia y que ni Facebook ni el consorcio intergaláctico de la publicidad dirigida y los memes pueden hacer uso de él. 

Me sangran los ojos. Chillo, también. 

¿Qué les hace pensar a estos recientes talibanes de la privacidad que lo que pongan en su muro obliga a Facebook? Caray, ni que tuvieran el poder de Grayskull. 

Deja te explico para que tu, que seguro no lo has hecho aún, no sucumbas a la tentación de publicar esa tontería y así confirmes la sospecha de tu suegra de que eres un idiota. 

NADA QUE PUBLIQUES EN TU MURO OBLIGA A FACEBOOK.

Ya entrados en gastos, nada que publiques en tu muro importa, ni a Facebook ni a nadie. No, tampoco a los 76 que le dieron like ni a los tres fans que lo comentaron. Ya sé que dirás que a éste texto le aplica lo mismo que acabo de escribir, y tienes razón, pero eso yo siempre lo he sabido.

El caso es que si le das click a He leído y acepto los términos del servicio (mentira más recurrente en la historia de la humanidad, más todavía que Es mi prim@ o que No es lo que te imaginas) y usas el servicio, eso quiere decir, precisamente, que aceptas los términos del servicio y que no los puedes cambiar unilateralmente

La verdad es que la privacidad en tiempos de Facebook no existe. Todos renunciamos a ella con uno o varios clicks. Banca electrónica, click. Foursquare, click. Instagram, click. Gmail, click. iTunes, click. Whattsapp, click. Twitter, click. Click, click, click y por los clicks de los clicks y amen. 

Si no quieres que ni Facebook ni nadie haga uso de tu contenido, aquí te pongo una receta infalible: no lo subas. 

¿Qué festejamos hoy?

16 Sep

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Aquí una lista de lo muy mucho que yo como mexicano tengo por festejar hoy. Verás que le faltan muchas cosas. Sin pena, súmale las tuyas. 

Yo festejo:

Los “buenos días” que entre extraños nos deseamos en las mañanas. 

La tacita de azúcar (o las tortillas o las cervezas) que regalamos a nuestros vecinos. 

Agustín Lara, Caifanes, Cafe Tacvba, Molotov. 

El mole, los chilaquiles, los tacos, los sopes, las flautas, las tlayudas. 

El tequila y el mezcal. 

La educación laica, científica y gratuita. 

La libertad de pensar, decir, escribir o ser lo que te venga en gana. 

El juicio de amparo.

La mano amiga que se tiende lo mismo en la desgracia que en la alegría. 

La cascarita de domingo en la cuadra. 

El café de olla. También el de velorio con piquete. 

Amado Nervo, Octavio Paz, Carlos Fuentes. 

El Palacio de Bellas Artes, el de Correos.  

La Catedral del DF, la de Taxco, las muchas otras. 

La nieve de coco en Acapulco, las jícaras con y sin tepache. 

El Chavo del 8, Pedro Infante, Chabelo. 

Los chistes de Pepito.

La palanqueta de nuez, la de pepita.

Rivera, Tamayo, Siqueiros, Orozco, Khalo, Varo, Cuevas, Corzas, los dos Coronel, Macotela. 

Los albures, los piropos. 

El huapango. 

Los Jarritos y las Chaparritas. 

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Trino, Calderón, Abel Quezada. 

La Bamba. 

Los churros sopeados en chocolate caliente. 

El pan dulce. 

La TV a color. 

Cantinflas, Tintan, Clavillazo.

La lucha libre.

El queso Oaxaca y, Oaxaca. 

El mariachi.

El Chicharito y Checo Perez. 

Las tortas ahogadas.

El chamoy. 

La carne asada, los burros percherones, las tortillas sobaqueras.

Las coyotas.

La tambora, los corridos, la música de banda. 

Las micheladas.

El guacamole, los esquites, los tacos de langosta con frijoles. 

Los cacahuates japoneses.

La charrería. 

El cine de luchadores, el de charros. El del Negro, el de Michel Franco, el de Alazraki. El de Lola la Trailera. 

Teotihuacán, Tulum, Chichen Itzá. 

La quebrada de Acapulco. 

Los hermanos Soler, María Felix, Cri-Cri, las mañanitas.

Las ferias, los palenques. 

El Boing de triangulito que después se aplasta para echar cáscara. 

El frutsi en la rueda de la bici. El carro deslizador Avalancha. 

El Estadio Azteca, la Bombonera, la Monumental, la Arena México. 

En ningún renglón de mi festejo veras la Independencia ni la fecha oficial del calendario. 

 Enlisté algunas de las cosas que festejo como mexicano y que nada tienen que ver con la independencia de México respecto a España, iniciada, si acaso, hace 200 años y que nunca, por el bien de México, acabará por concluir. 

 Sólo Corea del Norte es totalmente independiente y sus ciudadanos son, todos y cada uno de ellos, esclavos. 

 Hay hoy muchas cosas que nos duelen como mexicanos pero nada de ello está peleado con que haya un día al año en el que decidamos celebrar todo aquello que nos une, todo lo bueno que hay en ésta, nuestra tierra y todo lo maravilloso que fluye de ésta, nuestra gente. De todo lo demás nos ocupamos todos los demás días del año. 

 El festejo de la mexicanidad nada quita a la condición de nuestro país, tampoco nos beneficia la falta de festejo que muchos han estado promoviendo. Más bien nos perjudica. 

 Si no tenemos motivos para festejar, para sentirnos orgullosos de vivir aquí y de lo que eso lleva, no tenemos la oportunidad de desarrollar la sensibilidad y el buen corazón que se requiere para tendernos la mano y salir adelante.

Para mi en mi cumpleaños. 

5 Sep

  

Alberto, querido;

Hoy en tu cumpleaños te escribo para decirte lo mucho que te quiero. También para decirte algunas otras cosas que quiero que recuerdes bien si es que Alz Heimer y su primo, Franco de Terioro, empiezan a hacer de las suyas. 

Estás abriendo el año que cierra los 30’s. Hay mucho que celebrar. Música, maestro. Fanfarrias, por favor. ¿Ya? Ok. 

Ahora que se acerca el cuarto piso y los misterios del guante de látex (el que entendió, entendió) vienes cerrando también la crisis adelantada (cataclismo, dirían los enterados) del mid-life. 

La neta es que ha estado divertido. Hasta adoptaste un perro. —Hola, Bolt. 

Los buitres y tu hicieron su reto barba. Si, ese que dejó siscadas a tus hijas al punto de que te dejas de arreglar la barba una semana y ya te preguntan que si otra vez te la vas a dejar larga y te piden que por favor no. Tu mujer ni pío dijo. Es una santa, me cae. 

SOA te tiene con ganas de una moto y sueñas con una Bonneville Triumph pero, ¿para qué le haces al cuento si sabes que no te la vas a comprar?

En éste año que termina te ganó la cosquilla, dejaste de apuntar el dedo hacia afuera y te lanzaste al ruedo de la política. 

Primero con Vamos en Grupo sin saber bien a bien cómo, presentaste tu iniciativa popular. Ora nomas falta que la aprueben los diputados. —¡A ver a qué hora, eh!

De ahí te invitaron a coordinar una campaña y tu, como el Borras, dijiste si. Viste de cerca una elección, la panza de la bestia. Te emocionó y te gustó. También perdiste. 

Otra vez tu señora, ni pío dijo mas que para echarte porras. ¿No te digo que es lo más mejor que te ha pasado en el mundo mundial?

Tus socios también aguantaron vara.  Hoy tu despacho es un sueño hecho realidad. Todos los días vas a trabajar con tu papá y tus mejores amigos. Qué chido partir el pan y la sal con Elias, Eddie, Isaac y Jack. 

Y tu equipo, todos los que hacen la firma, que no se te olviden. El mas chimuelo masca tuercas, escupe fuego y se muere en la línea. 

Entre pairos y derivas, te encontraste el tiempo de terminar Lo Que Mata No Es La Bala. Ojalá que haya alguna editorial a la que le guste la sangre desmedida y no le asuste el sexo rudo y te la publiquen. Ya si, además, las buenas conciencias te hacen el favor de vetarla, más mejor. 

Debes dar gracias de día y de noche que estas rodeado de gente maravillosa que te adora. Suena fácil, no lo es. Hoy en día la gente en general está más sola que nunca. El teléfono en el que te escribo esto se ha convertido en un instrumento que acerca superficialmente a los que están lejos y aleja profundamente a los que están cerca. 

Tu esposa es un ser extraordinario. Aquí entre nos, tiene que serlo para vivir contigo. Es el amor de tu vida y no puedo creer que pudiste vivir 25 años sin ella. Lleva 13 años siendo tu compañera, tu mejor amiga, tu confidente, tu porrista, tu hombro, tu luz, tu guía, tu sol, tu luna, tus estrellas. Te ama incondicionalmente, por tus virtudes, con tus defectos. Ella te va a ti. Tu con ella siempre. La neta todavía no sé ni qué te ve. Suertudote. 

Tus hijas no son todo lo que alguna vez soñaste, no. Tus sueños más guajiros nunca han dado para tanto. Cada día, cada una, te enseña lo que es la vida. Tumbarse a nombrar estrellas, bailar con su sombra al son de la música que llevan por dentro, la certeza de que Dios es mujer, perseguir luciérnagas para dejarlas ir, hacer joyería de hilo y cuentas, dar vida a hadas y sirenas, volar. Apenas unas letras no te alcanzan para decir lo cuanto y lo todo. 

Tu papá sigue siendo tu mejor amigo. Es también tu mentor, tu socio, tu maestro, tu ejemplo. Si, pero mas que nada tu amigo. Está contigo, sano, entero. Su mente sagaz siempre acompañada de esa facilidad y paciencia para explicarte el universo y otros misterios mayores. 

Tu mamá, tu amiga que siempre ha soplado viento bajo tus alas, que te enseño a perseguir las estrellas con los pies en la tierra. Está contigo, sana y entera. Su voz, dulce y cariñosa que te dice siempre lo mucho que te ama. 

Ioset, siempre puesto a tu grito de “¡A la carga mis valientes!” Siempre respondiendo por lo alto “¡Vamos!” y preguntando por lo bajo “¿Adonde, Al?”, cabalgando a tu lado sin importar donde sea ese adonde. 

Dan, la primera niña de tus ojos. Sigue, todavía, treinta años más tarde abrazada de tu barzo, esperando a que Gretel aviente a la bruja al horno.   

Tus cuñados, tus suegros, tus concuños, tus sobrinos, tus primos, tus tíos, tu abuela y los abuelos, tíos y primos de tu esposa. La gran familia que es tu familia. 

De tus amigos, ni hablamos. Según FB tienes más de mil, pero tu y yo sabemos que los cuentas con los dedos de las manos. 

Nada mal para ir cerrando los treintas pero, ¿sabes? Lo mejor está por venir. 
Feliz cumpleaños, Al. Te quiero. 

Al. 

PD. Vales chorros, nunca cambies. ;=)

Trump y AMLO; la misma mierda con empaques diferentes. 

2 Sep

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Uno de ellos lleva años de no tener un empleo fijo en la que antes era su actividad principal. El otro también. 

Uno de ellos ha convertido su nombre en una marca que renta al mejor postor, al que le de mas regalías, mas prebendas. Ese nombre, esa marca, se ha convertido en su principal activo y en su negocio más importante. El otro también. 

Uno de ellos aprovecha cualquier oportunidad para opinar sobre lo que sea que le dé aunque sea tantita luz de los reflectores.  El otro también. 

Uno de ellos se da el lujo de correr periodistas de sus conferencias de prensa y de quejarse que los medios lo tienen vetado porque están coptados o son parte de una conspiración oscurantista en su contra. El otro también. 

Uno de ellos ha construido su imagen sobre el discurso del odio, de la división de clases, de la xenofobia, del ustedes contra nosotros. El otro también. 

Uno de ellos se queja incansablemente de que su país esrá secuestrado por los poderes facticos o las fuerzas de afuera y que el presidente es un inepto. El otro también. 

Uno de ellos miente cotidianamente en sus discursos, en sus comunicados, en sus apariciones públicas. Dice disparates sin sustento, se retracta, se contradice sin miedo a que lo exhiban. Todo se le resbala. El otro también. 

Uno de ellos tilda de traidores a la patria a los que osan diferir de su verdad revelada. El otro también. 

Uno de ellos dice que el problema de su país es un pequeño grupo de personas que cargan pecados inconfesables, que son delincuentes habituales, que son incapaces de hacer algo bueno por nadie, que sus acciones son dictados de la maldad, que su sola presencia contamina a la sociedad. El otro también. 

Uno de ellos esconde su mezquindad tras las faldas del pueblo bueno. El otro también. 

Uno de ellos es un conservador a ultranza, homófobo, contrario a la legalización de las drogas, misógino, cercano a su iglesia, defensor de las buenas conciencias y las buenas costumbres. El otro también. 

Uno de ellos tiene rato obsesionado con la idea de ser presidente. El otro también. 

Uno de ellos va a ser candidato a la presidencia de su país. El otro también. 

Uno de ellos va a perder. Esperemos que el otro también. 

Odio a Volaris

10 Jul

  
Odio a Volaris. Es importante que deje esto bien claro antes de que leas lo demás. La odio con odio jarocho, hasta el infinito y mas allá. Caray, más que a la mayonesa y mira que ya es bastante. 

Lo curioso es que soy correspondido. Volaris me odia a mi. Bueno, no a mi exactamente. A mi, a ti, a la comadre, al vecino y hasta al primo de un amigo. Cualquiera que haya tenido el infortunio de viajar en ella es digno de su odio. De su saña también. 

El modelo de negocios de una empresa es como su ADN. Del modelo parten sus prácticas comerciales, su nivel y tipo de servicio o producto, sus esquemas gerenciales. 

Y el de Volaris es siniestro, pero no está sola. 

Antes una aerolínea se ganaba su lana  de la diferencia entre lo que costaba mandar un avión a un lado y el número de boletos que vendía a los pasajeros de ese avión. Hoy no. 

En 2013, la industria aeronáutica ganó 31.5 miles de millones de dólares derivado de servicios ancilares. ¿Qué son los servicios ancilares? Ah, te explico. 

Son las cuotas y cargos que pagas por escoger tu lugar, por imprimir tu boleto en el aeropuerto, por llevar una maleta extra o unos kilitos de mas, por un snack y un poco de agua abordo, por subir al avión con una maleta de mano en la que quepa un poco mas que dos paliacates y una tutsi pop. Ya sabes, todas esas cosas que antes incluía el costo de tu boleto. 

Volaris te dice que te vende una “tarifa limpia” (desnuda, diría yo) en la que han desagregado todo aquello que antes daba uno por hecho y que ahora puede seguir dando a cambio de una feria. 

Podría uno decir que Volaris tiene razón, que la tarifa limpia es una forma de que uno solo pague aquello que quiere comprar. 

Si a ti no te importa ir en el asiento de en medio, de la fila de atrás, tienes más resistencia al hambre y la sed que un camello y viajas solo con lo puesto mas una muda de calzones en el bolsillo de tu chamarra (ya sabes, por aquello de lo que se pueda ofrecer) no sería justo que pagaras el mismo costo de aquellos que seguimos siendo parte de una civilización menos avanzada que se aferra a su cochina comodidad y da por hecho los cacahuetitos tostados que saben a la infancia. 

El problema es que para que el modelo de tarifa limpia funcione, es necesario que haya algo por lo que uno esté dispuesto a pagar. Es aquí donde la puerca tuerce el rabo y el modelo de tarifa limpia se transforma en uno de miseria por diseño

Para que Volaris pueda cobrarte los extras, la experiencia sin ellos tiene que ser tan pinche miserable que estés dispuesto a pagar lo que sea para escapar el purgatorio de la tarifa limpia.

¿Te acuerdas cuando Volaris te ofrecía una garantía de puntualidad en la que si llegaban tarde te reembolsaban tu boleto? ¿No? Ellos tampoco. 

Y los asientos. #DiosGuardeLaHora con los asientos. Hay quienes dicen que están diseñados para enanos, pero yo que soy tamaño económico no me explico cómo puede caber cómodamente un enano ahí, a menos que sea uno que además sea contorsionista. 

Lleva uno las rodillas del de atrás clavadas en el culo y su respiración en la nuca y eso antes de tratar de reclinar el asiento, con la vergüenza añadida de saber que uno está torturándo de la misma forma al pobrecito del asiento de enfrente, por las filas de las filas y amen. 

Esto no es accidental. 

Al bajar la calidad de servicio sube el incentivo de pagar por la garantía de llegada, por la subida pronta al avión, por los dos kilos extra, por los asientos premium que no son otra cosa que las dos o tres filas del avión que tienen dos milímetros mas de espacio, hasta por los chingados cacahuates rancios que ni te gustan. 

Pero la culpa no es del indio, sino del que lo hace compadre. Si Volaris (y las demás aerolíneas) nos trata así, es porque nosotros lo permitimos. 

Ayer propuse en mi Facebook y en mi Twitter iniciar una #AcciónColectivaContraVolaris por sus abusos. Para eso se necesitan 30 firmas. No las he juntado, no obstante había muchas más de 30 personas en mi vuelo que salió casi tres horas retrasado. 

Algunos me preguntaron que porque viajé en Volaris si la odio tanto y ahí está otro problema que dejaré para otra entrada. Baste con decir que Volaris es la única que opera un vuelo directo adonde yo iba, no obstante que Aeromexico tiene autorizada la misma ruta. Aeromexico solo la opera dos meses del año, pero no la suelta. Hay una clara falta de competencia (¿prácticas monopolísticas tipo cártel, tal vez?) en perjuicio de los usuarios. 

El caso es que odio a Volaris y que aún cuando yo no la odiara todo lo que la odio, Volaris tiene todos los incentivos para odiarme y maltratarme a placer. ¿Hasta cuando?

¿Por qué seguir en el ellas contra ellos?

8 Mar





¿De verdad hay alguien que crea que el que haya un Día Internacional de la Mujer sirve para algo? ¿Contribuye a la igualdad laboral o salarial? ¿Sirve para combatir el machismo? ¿Ayuda a acabar con la violencia moral, emocional, psicológica o física en su contra? ¿Las vuelve individualmente menos vulnerables? ¿Las fortalece? ¿Las empodera? No lo sé, no lo creo. 

Mi impresión de éste día es que lo único que hace es crear una competencia artificial entre hombres y mujeres. Leo, escucho, veo textos y discursos sobre la afirmación de la mujer. Son la versión moderna de “Marieta, no seas coqueta, porque los hombres son muy malos, ofrecen, muchos regalos, y al final dan puros palos”.

Dijo Emma Watson y dijo bien que no debe, no puede, ser un tema de ellas contra ellos. Debe ser un tema de nosotros, todos juntos, reconociendo que no se trata de tener derecho a ser iguales sino igual derecho a ser diferentes. 

Tengo la bendición de ser padre de tres niñas. Cada una de ellas, como los dedos de la mano, es diferente la una de la otra como lo son de mi esposa y de mi. En la casa tratamos de enseñarles a no compararse ni entre sí ni con nadie, de transmitirles que son valiosas por lo que son y no en función de alguien más quisiera que fueran. Sus diferencias las enriquecen, no las hacen de menos. 

Nunca creo haberles dicho esto no, porque es para niños, ni esto si porque es de niñas.  Nunca les hemos enseñado que los niños así y las niñas asado. En el juguetero comparten espacio Barbie, Spiderman, maquillaje y balones. La ropa es rosa o azul en función de los colores a combinar, no del género de cada quien. 

Les enseñamos que sus derechos y obligaciones no dependen de que son niñas sino de que son personas. 

Tal vez, si en vez de un día de la mujer celebráramos un día de la diversidad las cosas serían diferentes. 



El Óscar es del Negro y del Chivo, no nuestro.

24 Feb

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El Óscar es del Negro y del Chivo. No es de México, mucho menos de los mexicanos. Es suyo propio de ellos y ya.

Gonzalez Iñarritu y Lubezki hoy, como Cuarón y del Toro antes que ellos deben muy poco de su éxito a México. Aquí nacieron y aquí se prepararon pero fue allá donde obtuvieron las herramientas, los recursos y el reconocimiento para hacer su extraordinario trabajo.

El Negro hizo aquí Amores Perros, a mi gusto su mejor trabajo. Gran película, muy taquillera y no lo suficiente como para que su director decidiera quedarse aquí a seguir haciendo buen cine.

Ojo: la culpa no es del Negro, es del mercado mexicano. Aquí el cine rara vez es negocio y las pocas veces cuando es negocio no es el suficiente negocio. Lo mismo es previsible que ocurra con Gaz Alazraki (que ya está trabajando con Netflix) y Michel Franco, las grandes promesas ya cumplidas de nuestro nuevo cine nacional.

Se equivocó el Negro al decir ayer que no tenemos el gobierno que merecemos. Ese es justo el gobierno que tenemos, por el que votamos, el que merecemos.

Es un gobierno sin interés por el cine, por el arte, por la literatura, por la educación. Es un gobierno presidido por alguien a quién 97 millones de dólares no le fueron suficientes para cuadros, esculturas, libreros, libros. ¡Libros, carajo!

Es un gobierno que hace una reforma educativa y luego le tiembla la mano aplicarla, al que los niños de Oaxaca, Guerrero y Chiapas le tienen sin cuidado. Si estudian o no, si aprenden o no, si sus maestros están capacitados para enseñar. Le vale madre.

Es un gobierno incapaz de levantar un censo, de distinguir entre maestros y maistros, de impedir que se hereden o vendan las plazas, de descontar el sueldo a los que no trabajen, de aplicar la ley y no negociarla.

Chingao, es un gobierno que aceptó ya regresar a la sección 22 las escuelas que los padres de familia les arrebataron para asegurarse de que sus hijos estudien.

Ese es el gobierno que tenemos. Uno para el que formar más Negros y Chivos no es prioridad, que no está interesado en educar y enseñar para triunfar sino en mantener la cosa en paz.

Ese es el gobierno que tenemos, por el que votamos, el que merecemos.